El origen de las colecciones del Museo del Romanticismo está muy unido a la figura de Benigno de la Vega Inclán, II Marqués de la Vega Inclán. En 1921, y como adelanto de lo que sería el futuro museo, la Sociedad Española de Amigos del Arte organizó una exposición con ochenta y seis cuadros y muebles propiedad del Marqués. Esas mismas ochenta y seis piezas serán cedidas al Estado por el fundador y formarán el núcleo más numeroso de la colección inicial del Museo, inaugurado en 1924. A este conjunto inicial también habría que sumarle importantes donaciones y depósitos, como los dos cuadros de Leonardo Alenza sobre el suicidio romántico donados por el Marqués de Cerralbo o los depósitos del Museo del Prado.
La colección del Museo del Romanticismo ha estado siempre en constante crecimiento. Con posterioridad a la Guerra Civil, el museo recibió entre 1942 y 1945 varios lotes incautados por el Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico, conformados por dibujos, estampas, miniaturas y abanicos.
Desde entonces, el Museo ha aumentado progresivamente sus fondos mediante las diferentes fórmulas legales establecidas. Por un lado gracias a donaciones realizadas por personas e instituciones, como Patrimonio Nacional, las Fundaciones Vega Inclán, Mariano Rodríguez de Rivas, Juan Ramón Jiménez o la propia Asociación de Amigos del Museo del Romanticismo que, en 1998 donó un interesante conjunto de piezas, entre las que destacan seis litografías de Francisco Lameyer. Además, el Ministerio de Cultura es el encargado de incrementar las colecciones del Museo, adquiriendo obras con destino a esta institución, que permitan completar la visión global del Romanticismo en España que el museo quiere ofrecer a sus visitantes.
La colección del Museo del Romanticismo ha estado siempre en constante crecimiento. Con posterioridad a la Guerra Civil, el museo recibió entre 1942 y 1945 varios lotes incautados por el Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico, conformados por dibujos, estampas, miniaturas y abanicos.
Desde entonces, el Museo ha aumentado progresivamente sus fondos mediante las diferentes fórmulas legales establecidas. Por un lado gracias a donaciones realizadas por personas e instituciones, como Patrimonio Nacional, las Fundaciones Vega Inclán, Mariano Rodríguez de Rivas, Juan Ramón Jiménez o la propia Asociación de Amigos del Museo del Romanticismo que, en 1998 donó un interesante conjunto de piezas, entre las que destacan seis litografías de Francisco Lameyer. Además, el Ministerio de Cultura es el encargado de incrementar las colecciones del Museo, adquiriendo obras con destino a esta institución, que permitan completar la visión global del Romanticismo en España que el museo quiere ofrecer a sus visitantes.

